Tesla Model 3 con renting: ¿una buena idea?

Todo el mundo conoce los términos Kilómetro cero, vehículo de gerencia, alquiler de coches… pero mucha gente aún no sabe muy bien qué es el renting de vehículos. Y ahora mismo vamos a contártelo.

Una forma de vida tranquila

El renting es una palabra que mucha gente relaciona con empresarios y autónomos. Eso se debe a que muchas empresas y trabajadores por cuenta propia utilizan este sistema para desgravar parte de sus ganancias de forma continua, de manera que pueden acceder a vehículos nuevos de forma perenne mientras de paso disfrazan parte de sus ganancias.

Esta táctica, totalmente legal, consiste en una especie de fusión entre la compra de un vehículo y el alquiler del mismo.

De esta forma, cuando un usuario decide entrar en el mundo del renting, accede a un vehículo que pasa a ser de su propiedad durante el tiempo que estipula el contrato firmado con el concesionario, y podrá gozar de él mientras el contrato siga en pie y se cumplan todos los términos contractuales.

Puntos a favor y en contra del renting

renting coches eléctricos

Como todo en esta vida, el renting tiene cosas buenas, y cosas no tan favorables.

El renting permite, de entrada, tener una flota de vehículos mucho más actualizada de lo habitual.

Por lo general, los vehículos dispuestos al renting acostumbran a ser nuevos, -aunque empiezan a ver la luz compañías que ceden en renting vehículos seminuevos-, de manera que, dado que los contratos acostumbran a ser de entre 12 y 60 meses como máximo, siempre dispondremos de novedades en nuestro garaje.

Pero esto sólo es una de las comodidades de este sistema, y ni siquiera es la mejor.

De hecho, los sistemas actuales de renting incluyen en la gran mayoría de los casos el seguro obligatoria del vehículo a todo riesgo, así como las reparaciones del mismo, el mantenimiento, vehículo de substitución y el cambio de ruedas.  Además, no conllevan gastos de entrada.

Podemos deducir por lo tanto que se trata de una unificación de gastos que simplifica el mantenimiento del coche o moto en cuestión.

En contrapartida se encuentra el precio del servicio, superior en muchos casos al habitual, dado que, como hemos dicho, no existen cuotas de entrada que amortigüen las mensualidades .

Esto conlleva además el hecho de no quedarse el coche en propiedad, a no ser que los contratos estipulen lo contrario.

Opciones eléctricas para el renting

Renting vehículos eléctricos

Los estudios calculan que en 2030 habrá más coches eléctricos que no eléctricos en las calles. Desde aquí, además de celebrar dichas noticias, somos conscientes de que para ello es necesario que los precios se regulen.

Actualmente los coches eléctricos no están dentro de las posibilidades de todos los bolsillos. Las baterías encarecen el precio de los coches, y la continua mejora de los modelos hace dudar a algunos potenciales compradores a decidirse por un modelo eco.

Es por eso que compañías como Swipcar ofrecen sus servicios de renting con modelos eléctricos.

Acogen en nuestro garaje a un Tesla Model 3 en renting, con todo incluido, puede ser un opción interesante si lo que queremos es disponer un vehículo eléctrico de alta gamma sin tener que invertir gran parte de nuestro capital para ello.

De esta forma, tendremos la opción de familiarizarnos con él, y a su vez, estar liberados para optar a nuevos modelos que puedan interesarnos en un futuro no muy lejano.