Vehículos contaminantes: ¿Diésel o gasolina?

Mientras en Madrid se discute sobre el Cambio Climático y la emergencia de tomar cartas sobre el asunto, las ciudades siguen emitiendo grandes dosis de CO2. Gran parte de la culpa de estas emisiones es de los coches de combustibles, los ya conocidos vehículos contaminantes. Pero, ¿cuándo consume un coche de gasolina? ¿Y cuándo uno de diésel?

Contaminación de un coche diésel

Los coches diésel no emiten tanto dióxido de carbono como los de gasolina, pero sí generan un número muy superior de óxidos de nitrógeno, de óxidos de azufre, hidrocarburos y hollín, sobre todo los modelos previos al año 2005 y a la norma Euro IV (para la reducción de la emisión de monóxido de carbono e hidrocarburos totales). Estos gases suponen un nivel de contaminación muy alto en el aire e incluso provocan problemas respiratorios y cáncer.

Teniendo en cuenta que el parque automovilístico español tiene, de media, 12,2 años, y que antes del 2005 fue cuando más vehículos de gasóleo se vendían, la contaminación que generan se ha convertido en el gran problema debido al grave impacto en la salud de las personas.

Si su coche tiene una matriculación posterior al 2009, este estará diseñado para reducir al mínimo los niveles de sus emisiones de partículas sólidas, hidrocarburos y de NOx. Tanto es así que algunos coches han llegado a igualar sus límites de emisiones a los del mismo modelo con motor de gasolina. Aunque eso es la teoría, pues a la práctica casos como el DieselGate de Volkswagen lo han puesto en duda. De hecho, las ventas en coche de diésel han caído en picado y este año rozan solo el 26%.

Contaminación de un coche de gasolina

Un coche con un motor de gasolina tiende a consumir más combustible que uno de gasóleo. Por eso se considera que, de media, un motor de gasolina puede emitir entre un 20 y un 25% de emisiones de CO2 que el mismo modelo en versión diésel. Además, hay que tener en cuenta que de todo el dióxido de carbono que expulse, el 70-80% procederá del uso y un 15-20% de la producción del vehículo.

La conclusión es pues que el impacto de un coche de gasolina a nivel global es mayor que el de un diésel porque las emisiones de CO2 son las que causan el efecto invernadero y, en consecuencia, el cambio climático. Sin embargo, a nivel local el impacto será menor porque las partículas de óxidos de nitrógeno, humos… son inferiores.

Pero sea porque uno afecta a escala global y otro más a escala local, los vehículos de combustibles son muy contaminantes. La solución es, con la mayor brevedad posible, poder prescindir de ellos, terminar con la dependencia a los combustibles fósiles y pasarse los vehículos eléctricos cuyo uso (no la producción del vehículo) genera cero emisiones. Mientras tanto las Administraciones como la de Barcelona aplican normativas para reducir el impacto de estas emisiones y regularizar el uso de los vehículos más contaminantes.