Cómo instalar en tu parking un punto de recarga para tu vehículo eléctrico

La clave de un vehículo eléctrico está en la autonomía de su batería, es decir cuanto recorrido permite este pequeño generador hasta que se queda sin energía. Depende del trayecto que hagas y de si es un coche o una moto, el vehículo necesitará de renovar la carga con más o menos asiduidad. Por eso el usuario ve necesario disponer de un punto de recarga en casa para, cuando vuelva del trabajo, poder dejar el vehículo cargándose durante la noche. ¿Pero cómo se instala un punto de recarga y cuánto puede costar?

Permisos para instalar un punto de recarga en tu parking

El mercado de vehículos eléctricos crece y crece (los últimos meses han llegado a aumentar hasta un 98% la demanda de este tipo de vehículos), por eso hay que dejar muy claro todo lo referente a como se recargan. Teniendo en cuenta que mayoritariamente aparcamos en parking comunitarios más que en garajes propios, vale la pena aclarar que el artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal permite instalar un punto de recarga de coche eléctrico en un garaje comunitario para uso privado. Eso sí, el interesado deberá informar al administrador o presidente de la comunidad para que todos los usuarios estén convenientemente informados. Pero, en principio, no se necesita de ningún tipo de aprobación por parte de los vecinos.

Un punto de recarga exige un poco de obra y el usuario deberá disponer de una copia del documento que ratifica el inicio de la obra, el coste y la duración de esta. En este documento constará también que tipo de instalación se deberá hacer, así como el espacio que ocupará.

El cargador eléctrico ocupará una plaza de parking, una plaza individual. Así el propietario deberá asumir el coste de la instalación, así como el del consumo eléctrico que genere. Si bien la obra exige de conectarse a un contador comunitario o es necesario hacer una preinstalación común para todo el garaje, se deberá pedir permiso al conjunto de los vecinos. Y es que ya hay parkings privados que empiezan a levantar puntos de recarga con el consentimiento de todos los vecinos para que todos o una parte de ellos puedan cargar sus vehículos. De hecho, los parkings de obra nueva, por Real Decreto deben llevar una preinstalación del punto de carga. Pero será el usuario final quien deberá hacer la instalación final en los espacios de recarga que sean necesarios.

Tipos de recarga

En el caso de que se disponga de un parking propio o garaje, podrá conectarlo a un enchufe convencional, de tipo doméstico y conector schuko (el de dos clavijas), de 16A y toma de tierra. Aunque la recarga en este caso será de baja intensidad, limitada a 10 A y unos 2’3 kW de potencia. En este caso la instalación sería nula, por tanto, el coste sería solo por el consumo.

Pero hay una normativa la ITC BT-52 que establece que para tener una estación de recarga, habrá que instalar un circuito exclusivo  y que no podrá superar los 9’2kW de potencia. En este sentido, lo mejor que se puede hacer es instalar una base mural de recarga (también conocida como wallbox), que ya es un conector específico para la recarga de vehículos eléctricos. Un wallbox sirve 16 A, hasta unos 3’7 kW de potencia, aunque admite más potencia de recarga, lo cual implica una instalación con cable con mayor sección. La instalación de este wallbox será alrededor de unos 700 o 1.000 euros, entre el precio del equipo y la instalación.

Instalar un punto de recarga en un parking comunitario

En este caso, hay varias opciones a valorar para hacer la instalación. En el caso de que el parking sea el del mismo edificio donde vivimos, se podrá realizar una derivación de nuestra instalación eléctrica individual hasta la plaza de garaje aprovechando el mismo contrato de suministro eléctrico de la vivienda. Aquí hay dos opciones, o realizarla desde el propio contador de nuestro suministro eléctrico, o bien realizarla desde el cuadro general de mando y protección de nuestra vivienda.

  • En el primer caso, la instalación será muy sencilla pues como los contadores y la plaza de parking se encontrarán a la misma altura (en el sótano), la distancia será menor, el cable será más corto, por tanto, el coste también será reducido. Cabe destacar que esta opción requiere de un contador eléctrico digital (pero vaya, la mayoría ya lo son).
  • Para la segunda opción, se podrá controlar la recarga del vehículo desde la propia vivienda pues se instalará allí el interruptor automático y el interruptor diferencial. Incluso un pequeño contador, programador. Claro está que en este sentido si que se deberá de tirar de cable y, dependiendo del piso de la vivienda, gastaremos más o menos cable y la inversión será más o menos costosa.

Tarifas de recarga eléctrica

Por otro lado, hay que tener en cuenta la potencia de recarga. En el caso de que el vehículo lo enchufamos en un punto con una potencia de recarga lenta, es decir 16 A y 3’7 kW de potencia, no se deberá contratar un suministro específico, simplemente deberás pagar una segunda cuota fija. Lo mejor es dejar cargando el coche durante la noche, cuando está la tarifa valle, la más económica. Aunque la carga sea lenta es más que suficiente para que se cargue a lo largo de la noche.

Actualmente, a día de hoy (11 de noviembre de 2019) y según el Portal de Transparencia de la Red Eléctrica Española (ESIOS), el consumo eléctrico para cargar un vehículo es de 0’05161 €/kWh. Se trata de una tarifa realmente baja que refrenda la opinión de que un vehículo eléctrico resulta más económico que uno de combustión. Además, con el Plan MOVES, podrás disponer de varias ayudas para instalar un punto de recarga en tu parking. Ten en cuenta además que la Ley de Cambio Climático llevada a cabo en junio obliga a las nuevas gasolineras instalar puntos de recarga eléctricos.