Así será el Cupra e-Racer

A menos de un años de su debut descubrimos el esqueleto del nuevo  Cupra e-Racer, el primer turismo de competición 100% eléctrico del mundo. Destacan entre sus componentes su batería, de 450 kilos, sus cuatro motores eléctricos y sus sistema de refrigeración innovador. Lo podremos ver en acción en 2020, cuando compita por primera en la nueva modalidad de carreras ETCR.

 

La batería de 450 kilo es un elemento principal

En todo coche eléctrico la batería es lo más importante del vehículo. Más si cabe si hablamos de un coche de carreras. En el caso del Cupra e-Racer, supone una tercera parte del peso total del vehículo y un desafío a la hora de desarrollar este modelo. Según explica el responsable de ingeniería de Cupra e-Racer, Xavier Serra: “La batería marca todo el diseño y posición del resto de elementos”. Y es que está situada “lo más bajo posible para lograr un centro de gravedad más próximo al suelo y favorecer la dinámica del coche”, añade.

Esta pieza está compuesta por 23 paneles con un total de 6.072 pilas, con una potencia equivalente a 9.000 móviles conectados al mismo tiempo.

Motores “verdes” con 680CV de potencia

El Cupra E-Racer va a disponer de 4 motores que se encuentran en el eje trasero. Gracias a ellos éste vehículo de competición va a disponer de 680 caballos de potencia. “El motor eléctrico es más sencillo, necesita menos mantenimiento y es más eficiente”, asegura Serra. El Cupra e-Racer dispone de una única marcha que “nos permite una aceleración muy buena, de 0 a 100km/h en 3,2 segundos y llegar a los 270km/h”, explica este ingeniero.

 

La energía no se pierde, se transforma

En este sentido y como ocurre otras veces, la capacidad de regeneración de un vehículo eléctrico es crítica a la hora de conseguir un mejor rendimiento de la batería. Este vehículo incorpora un sistema de recuperación de la energía, gracias al cual se aprovecha la potencia al frenar y desacelerar. El volante del Cupra e-Racer integra, además, una pantalla a través de la cual piloto e ingenieros pueden monitorizar y transferir en tiempo real toda una serie de datos sobre el rendimiento del coche mientras circula. Así consiguen gestionar la energía de forma más eficiente.

Control de la temperatura

La temperatura de la batería es también uno de los elementos que pueden afectar al rendimiento de las baterías. En este sentido, el Cupra e-Racer trabaja en equipo. En pista, el equipo técnico y el propio piloto deben saber gestionar la temperatura de los componentes. Este coche incorpora en el radiador un sistema de refrigeración diseñado a medida, que permite una refrigeración en unos 20 minutos. Hay tres circuitos de refrigeración independientes, ya que cada elemento tiene unos límites de temperatura diferentes: el tope de la batería es de 60ºC; los inversores, de 90ºC, y los motores, de 120º C”, señala Xavier Serra.

Ingenieros y técnicos de Cupra siguen trabajando para sacar el máximo partido al coche. Es un vehículo que genera mucha energía y trabajamos para utilizarla de forma eficiente y conseguir unos buenos tiempos por vuelta”, explica Serra. En este sentido, sea un coche eléctrico o de combustión, el objetivo es siempre el mismo: “ser lo más rápidos para llegar a meta los primeros”. Componentes y estrategia van unidos, una sinergia que culminará en 2020, cuando el Cupra e-Racer compita por primera vez en la nueva modalidad de carreras ETCR.