Las ayudas al vehículo eléctrico llegan in extremis

El gobierno de Pedro Sánchez ha aprobado por fin las ayudas al impulso del vehículo eléctrico. Lo ha hecho en el último Consejo de Ministros antes de convocar elecciones generales para el 28 de abril. Unas ayudas que, lejos de cumplir con las promesas hechas en los últimos meses, no correrán peligro a pesar de lo turbulento de la escena política. Con una cuantía de 45 millones de euros, el PLAN MOVES, irá dirigido “a incentivar la compra de vehículos alternativos, instalar infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos, el desarrollo de sistemas de préstamos de bicicletas eléctricas y la implantación de planes de transporte en los centro de trabajo”.

El PLAN MOVES en cifras

El PLAN MOVES ha repartido las ayudas según el tipo de vehículo adquirido. El plan contempla incentivos de hasta 5.000€ para la compra de vehículos de energías alternativas y 700€ para las motocicletas eléctricas. Los camiones y autobuses, por su parte, podrán disfrutar de 15.000€ de ayuda. En este sentido, los incentivos para vehículos de gas se reservan para camiones y furgones, dado que las alternativas eléctricas no cuentan con el suficiente desarrollo.

El Gobierno ha habilitado también una nueva línea de presupuesto dotada de otros 15.000€ que irá encaminada a apoyar proyectos singulares que fomenten la movilidad sostenible. En este sentido, irá especialmente destinado a proyectos en ciudades Patrimonio de la Humanidad, localidades con un alto índice de contaminación o territorios insulares.

Descuento adicional de 1000€ para fabricantes e importadores

El gobierno exigirá a fabricantes e importadores de vehículos que efectúen un descuento de hasta 1.000€ en la factura de este tipo de vehículos para discriminar positivamente este tipo de tecnologías. Esta medida tiene una excepción, los cuatriciclos y las motos.

Infraestructuras y centros de trabajo también obtendrán subvención

El desarrollo de la infraestructura de recarga ha sido una de las peticiones más anheladas hasta ahora. En este sentido, el gobierno ha previsto unas ayudas de un 30% o un 40% del coste subvencionable, dependiendo del tipo de beneficiario. Establece además un límite de 100.000 euros para la instalación de puntos de recarga tanto públicos como privados. Aquí también están incluidos los sistemas de préstamo de bicicletas eléctricas.

Por último, MOVES fija un límite de 200.000 euros de ayuda por beneficiario para la implantación de Planes de Transporte a los Centros de Trabajo con una ayuda del 50% del coste subvencionable.

Las ayudas podrán ser cofinanciadas con recursos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) pero no son compatibles con otras ayudas, de cualquier otra administración, que tengan la misma finalidad.

¿Quién se puede beneficiar de las ayudas?

Se podrán beneficiar de las ayudas MOVES los profesionales autónomos, las personas físicas y las comunidades de propietarios. También las empresas privadas, las entidades locales y las entidades públicas vinculadas a ellas. Las administraciones de las comunidades autónomas y otras entidades públicas de la Administración General del Estado serán otras de las posibles beneficiarias.

Las ayudas las coordinará el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), pero serán gestionados por las comunidades autónomas. Éstas deberán realizar convocatorias en sus respectivos territorios.

Para ello, las Comunidades Autónomas deberán repartir este presupuesto. Así, al menos entre un 20% y un 50% deberá dedicarse a la adquisición de vehículos alternativos. Por otro lado, entre un 30% y un 60% deberá ir a la implantación de infraestructuras de recarga. De este último porcentaje, la mitad debe dirigirse a puntos de recarga rápida o ultrarrápida.

Por otro lado, la implantación de sistemas de préstamos de bicicletas eléctricas puede suponer ente un 5% y el 20% del presupuesto asignado. Por otro lado, se dará apoyo a los planes de transporte en centros de trabajo. Éstos podrán disponer de hasta un 10% de financiación.

Nada se ha dicho del achatarramiento. Una condición que esta misma semana el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez, reclamaba durante la celebración del XXVIII Congreso de la patronal de los concesionarios. Una medida que consideran necesaria para la renovación del parque automovilístico español. Esta entidad comprende que la antigüedad del parque es parte sustancial del problema de la contaminación en las grandes urbes españolas. Y es que más de 15 millones de vehículos en nuestro país tienen más de 10 años.