El nuevo Audi e-Tron llegará en septiembre con 400km de autonomía

El nuevo Audi e-Tron llega con fuerza al mercado de vehículos eléctricos. En las pruebas realizadas con el prototipo en Estados Unidos, en las Montañas Rocosas, ha conseguido muy buenos resultados.

El nuevo Audi e-Tron ha combinado un elevado rendimiento con una alta eficiencia. El próximo septiembre lo tendremos en la calle con una potencia de 408 CV. Tendrá además una autonomía de 400 km en el ciclo de homologación WLTP. Un SUV eléctrico que será la clara competencia del i-PACE de Jaguar con el Tesla Model X.

El nuevo modelo de Audi acelera de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos. Un factor decisivo de este vehículo eléctrico es que, para conseguir esta autonomía de 400 km, utiliza un sistema de recuperación de energía muy eficiente e innovador.

Cada kilómetro de descenso proporciona un kilómetro adicional de autonomía

En los 31 kilómetros de descenso en los que se hizo la prueba, el SUV eléctrico de Audi fue capaz de devolver a la batería una cantidad de energía tal, que sería posible volver a recorrer la misma distancia de nuevo. En Pikes Peak, la diferencia de altitud es de unos 1.900 metros y proporciona las condiciones ideales para ello. El Audi e-Tron recupera energía con un par de hasta 300 Nm y 220 kW de potencia eléctrica. Esto supone más del 70 por ciento de su potencia de sistema.

Tres modos de recuperación: manual, automática y por frenado

El sistema de recuperación de energía contribuye en hasta el 30 por ciento de la autonomía del SUV eléctrico. Implica tanto a los dos motores eléctricos como al sistema de control integrado de frenada electrohidráulico.

Por primera vez, el Audi e-Tron combina tres modos diferentes de recuperación: manual, automática y por frenado.

En la manual la recuperación se produce mientras el coche rueda por inercia utilizando las levas en el volante. El modo automático, utiliza el modo de marcha por inercia a través del asistente predictivo de eficiencia. Y ya, por último, está la recuperación mediante los frenos, con una suave transición entre la deceleración eléctrica e hidráulica.

El conductor decide qué grado de recuperación escoge en cada momento

Por otro lado, el conductor puede seleccionar el grado de recuperación de energía entre tres niveles, a través de las levas situadas en el volante. En el nivel más bajo, el vehículo puede rodar por inercia sin resistencia adicional de los frenos cuando el conductor levanta el pie del acelerador. Durante el reglaje más alto, el SUV eléctrico reduce su velocidad de forma notable, lo que permite al conductor perder velocidad o acelerar utilizando únicamente el pedal del acelerador, lo que se conoce como “one pedal feeling”. En este escenario de desaceleración, no es necesario utilizar el pedal del freno.

El sistema de frenos de las ruedas solo interviene cuando el conductor utiliza el pedal correspondiente y la deceleración es superior a 0,3 g. Los frenos responden de forma extremadamente rápida gracias a un nuevo concepto de control electrohidráulico.

Audi es el primer fabricante que utiliza un sistema de este tipo en un vehículo eléctrico de producción en serie. Un pistón hidráulico en el compacto módulo del sistema de frenos genera presión suplementaria con  una fuerza de frenado adicional. Cuando se activa el sistema de frenada automática de emergencia, solo transcurren 150 milisegundos entre el inicio de la desaceleración y el momento en el que se consigue la fuerza de frenada máxima. Gracias a esta rápida acumulación de presión entre las zapatas de freno y los discos, la distancia de frenado se acorta hasta en un 20 por ciento.

El sistema de control integrado de frenada se adapta a cada situación de conducción

En función de la situación en la conducción, el sistema de control integrado de frenada electrohidráulico decide, eléctricamente y en cada eje de forma individual, si el Audi e-Tron desacelerará utilizando el motor eléctrico, el sistema de frenos de las ruedas o una combinación de ambos.

El pedal del freno está desacoplado del sistema hidráulico. Por otro lado, la transición del freno motor al freno de fricción se produce de forma suave casi imperceptible.

Esto permite que el SUV eléctrico de Audi aproveche su máximo potencial de recuperación de energía. Lo hace gracias al apoyo del asistente de eficiencia de serie. Utilizando sensores de radar, imágenes de las cámaras de video, los datos cartográficos del sistema de navegación e información Car-to-X detecta el entorno del tráfico en ruta. El conductor recibe la información directamente en la pantalla del Audi virtual cockpit tan pronto como el sistema detecta las condiciones idóneas para mejorar la eficiencia. Al interactuar con el control de crucero adaptativo opcional, el asistente de eficiencia también puede desacelerar y acelerar el SUV eléctrico de forma predictiva.

Los motores asíncronos: alto rendimiento

Una de las características más llamativas del SUV eléctrico no es solo su eficiencia, sino también sus prestaciones. Sus dos motores eléctricos rinden una potencia de 265 kW (360 CV) y desarrollan un par máximo de 561 Nm. Un rendimiento que se puede mantener durante un tiempo máximo de hasta 60 segundos. Esto permite que el vehículo acelere con salida parada hasta alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h –limitada electrónicamente– varias veces consecutivas sin pérdida de prestaciones.

El gran par motor máximo se genera en apenas fracciones de segundo. Al cambiar el modo de funcionamiento D a S y presionar el pedal del acelerador a fondo, el conductor puede activar el modo boost. Disponible durante 8 segundos, la potencia máxima alcanza aquí los 300 kW (408 CV), con un par máximo de 664 Nm.

El Audi e-Tron acelera entonces de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos. Un nuevo competidor muy bien preparado para el limitado mercado de los SUV eléctricos.